No se debe dejar de vacunar porque
haya habido reacciones postvacunales leves en anteriores ocasiones.
Según consta en
el tercer informe de farmacovigilancia publicado por la Agencia
Española del Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), las
reacciones locales en el lugar de la inyección y los síntomas tipo
gripe en los primeros días tras la vacunación son frecuentes. Estas
reacciones son pasajeras. Los datos procedentes de los ensayos
clínicos indican que estas reacciones son más comunes en personas
más jóvenes que en mayores de 65 años. La segunda dosis de las
vacunas frente a la COVID-19 debe administrarse, aunque se hayan
presentado estas reacciones a la primera dosis, para completar el
esquema de vacunación y poder obtener la protección completa que
aporta la vacuna.
No se debe dejar de vacunar porque
la persona presente enfermedades agudas leves, con o sin fiebre, o
porque esté tomando antibióticos
Esta recomendación
de no hacer es aplicable a todas las vacunas. No se debe retrasar la
vacunación en caso de presentar una enfermedad leve, con o sin
fiebre, o porque estén tomando antibióticos. Es una FALSA
contraindicación muy comúnmente utilizada.
No se debe reiniciar la pauta de
vacunación una vez que haya comenzado, aunque se hayan alargado los
intervalos entre dosis más de lo recomendado
«Dosis puesta
dosis que cuenta.» En estos casos, la segunda dosis se
administrará cuanto antes tras el día recomendado de la segunda
dosis.
No se debe administrar la vacuna
contra la COVID-19 a las personas en cuarentena por contacto
estrecho, con síntomas sospechosos de COVID-19 o con COVID-19
confirmada hasta que hayan finalizado el aislamiento
No se debe administrar
sistemáticamente paracetamol para prevenir los posibles efectos
secundarios de las vacunas contra la COVID-19
No se recomienda
de forma general el uso de paracetamol preventivo para disminuir los
efectos secundarios de la vacunación (fiebre).
No se debe dejar de cumplimentar las
medidas de protección general aconsejadas, pese a estar vacunado
Hasta el momento
actual, los estudios científicos han demostrado eficacia de todas
las vacunas frente a SARS-CoV-2 en disminuir los casos sintomáticos
graves de COVID-19, pero NO en evitar el contagio ni la propagación
del virus. Por ello se recomienda que todas las personas, tanto las
vacunadas como las no vacunadas, sigan manteniendo las medidas de
prevención: mascarilla, lavado de manos, mantener la distancia
interpersonal, limitar el número de contactos sociales, elegir
actividades al aire libre o bien ventiladas. Igualmente, se debe
mantener la cuarentena tras contacto con un paciente COVID positivo y
mantener el aislamiento domiciliario hasta los resultados de pruebas
diagnósticas si presentase síntomas de sospecha.
No se debe administrar una vacuna
frente a SARS-CoV-2 antes de 7 días de haber administrado cualquier
otra vacuna
Se recomienda
separar la vacuna frente a la COVID-19 de otras vacunas previstas un
mínimo de 7 días para evitar la coincidencia de posibles efectos
adversos que puedan atribuirse erróneamente a esta vacuna.
No se debe dejar de vacunar por el
hecho de haber pasado la infección
La actual
estrategia de vacunación recomienda en aquellos que han pasado la
infección por SARS-CoV-2 lo siguiente:
• Mayores de
65 años: se administrarán 2 dosis.
• Mayores de
65 años con diagnóstico de infección por SARS-CoV-2 tras
recibir la primera dosis: se completará la pauta con una segunda
dosis cuando las personas estén completamente recuperadas y hayan
finalizado el período de aislamiento.
• Personas de
≤ 65 años: se administrará una sola dosis al menos 6 meses
desde el diagnóstico de infección. En caso de que se hubiera
administrado antes de haber transcurrido esos 6 meses, la dosis se
considerará válida.
• Personas de
≤ 65 años con diagnóstico de infección por SARS-CoV-2 tras
recibir la primera dosis: se administrará una segunda dosis
transcurridos 6 meses desde el diagnóstico de infección.
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