viernes, 15 de marzo de 2019

FIEBRE

¿Fiebre, enemiga o aliada?
Todos conocemos en primera persona a la fiebre, pero lo que quizás no sepamos muy bien que es en realidad, por qué se produce y otras curiosidades en torno a ella

¿Qué es la fiebre?
Para tener fiebre se necesita tener una temperatura axilar superior a 38º. Se considera temperatura normal hasta 37,2º y si se encuentre entre 37,2º y 38º se conoce como febrícula.

Así que para decir que uno tiene fiebre son imprescindibles dos cosas:
1. Tener más de 38º
2. Tomarte la temperatura con un termómetro

Aunque es un síntoma con muy mal cartel ya que suele dejarnos muy mal  cuerpo, lo cierto es que la fiebre es algo “positivo” ya que cumple su misión dentro de nuestro organismo. Nuestro hipotálamo (la parte del  cerebro donde tenemos el termostato) cuando detecta que estamos ante una infección, responde aumentando nuestra temperatura corporal con la finalidad de eliminar el virus o la bacteria ya que está demostrado que a temperaturas mayores de 37,5º, éstos no consiguen las condiciones 
ideales para continuar dando la lata en nuestro interior.

¿Por encima de que temperatura tengo que preocuparme?
Lo normal es que nuestro cuerpo termine limitando la infección y la fiebre desaparezca. Pero tenemos que prestar atención en fiebres que se prolonguen en el tiempo (más de 10 días) y sobre todo en temperaturas muy altas, ya que por encima de 42º se puede producir un desajuste en el termostato que tenemos en nuestro cerebro y que éste sufra daños.

¿Cómo tratar o aliviar la fiebre?
Lo ideal es estar pendiente de cómo evoluciona la fiebre. Lo primero será probar con remedios naturales que pueden ayudar a que la temperatura de nuestro cuerpo baje (poner compresas frías en la frente, darse un baño templado o quitar ropa para que la persona no esté muy abrigada).
Cuando la fiebre se tolera mal, se pueden usar fármacos que bajen la temperatura como el Paracetamol o el Nolotil.

¿Sabías que la temperatura corporal no siempre es la misma?
La temperatura no es algo estático (las emociones pueden alterarla al igual que la actividad física, la ropa que vestimos, lo que comamos…) Además, la temperatura corporal tiene su propio ritmo circadiano. Esto quiere decir que a lo largo del día va oscilando. Nuestra temperatura suele ser más baja a primera hora de la mañana y aumenta por la tarde-noche.

Dra. Piñana.
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