viernes, 31 de agosto de 2018

Doctor, tengo mala circulación. ¿Qué puedo hacer?



El 30% de los adultos españoles cuando empieza el verano, empiezan a sentir más intensamente la pesadez y el cansancio en las piernas. Esto se debe a que las venas se dilatan lo que provoca una mayor acumulación de sangre y retención de líquidos en las extremidades inferiores.

Estos síntomas no representan una amenaza grave para la salud, pero pueden ser incapacitantes y afectar a la calidad de vida.  La manifestación más habitual, y a veces dolorosa, de este problema son las varices.



Decálogo para mejorar las varices y la insuficiencia venosa crónica:

1. No permanecer de pie, quieto o sentado largos periodos de tiempo. Si debemos hacerlo por trabajo o viajes largos, trataremos de mover frecuentemente los pies y las piernas, levantándonos del asiento a menudo para caminar unos cuantos pasos.

2. Mantener las piernas en alto cuando sea posible. En personas que trabajen sentadas con el ordenador, es conveniente utilizar un reposapiés. Dormir con las piernas elevadas resulta igualmente aconsejable.

3. Aplicar ligeros masajes ascendentes  desde los pies hacia la rodilla, con un gel frío mientras estamos sentados.

4. Preferir darse una ducha con agua no muy caliente (máximo 38ºC) en vez de usar la bañera. Al finalizar, aplicaremos agua fría a las pantorrillas en sentido ascendente para aliviar la sensación de pesadez.

5. Hidratar bien la piel para mantenerla elástica. Tras la ducha, aplicar en las piernas  crema hidratante, mediante suaves masajes, para favorecer la circulación de la sangre.

6. No usar ropa ceñida, sobre todo en verano. Las prendas de vestir muy ajustadas pueden dificultar el retorno venoso desde las piernas al corazón. En su lugar, debemos recurrir a ropa holgada y que transpire bien, y a un calzado cómodo.

7. Evitar los ambientes demasiado calurosos.

8. Seguir una dieta equilibrada y rica en fibra. Tanto el sobrepeso como el estreñimiento pueden afectar a la circulación. Para prevenirlos, es clave una dieta rica en fibra, frutas, verduras y cereales; reducir al mínimo el consumo de sal para retener menos líquidos; beber más agua y evitar el tabaco y el alcohol.

9. Realizar ejercicio físico moderado. Las actividades que más benefician son la natación o caminar. El baile, la gimnasia y la bici también son buenas alternativas.

10. Si estas medidas no son suficientes, consultar con su médico el uso de medias de compresión junto con medicación oral y/o tópica con funciones.

Dr.  García

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domingo, 19 de agosto de 2018

Ponle crema con factor "enfermera"


La campaña lanzada por el Consejo General de Enfemería “Ponle crema. Manual de Instrucciones para proteger a tus hijos del sol” pretende, de la mano de las enfermeras/os, ayudar a los padres a resolver las posibles dudas y contribuir a la protección de los más pequeños y de la población general.


En los últimos cuatro años, el número de casos de cáncer de piel se ha incrementado en un 40%, a pesar de las campañas puestas en marcha para sensibilizar a la población sobre los efectos nocivos del sol.

La fotoprotección es fundamental en todas las etapas de la vida, pero aún más cuando hablamos de población infantil y es que el nivel de radiación que absorbe su piel es hasta tres veces superior al que absorbe la del adulto.

Esta campaña pone a la disposición de los padres un manual de instrucciones, una infografía y un vídeo para promover la fotoprotección de sus hijos y de paso la suya propia, y es que una de las claves es educar con el ejemplo.

Aquí os dejamos el enlace para acceder al material! 

https://www.consejogeneralenfermeria.org/ponlecrema



A. Fraile
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GARRAPATAS

Estos meses en los que las temperaturas animan a las actividades al aire libre –sobre todo en un ámbito rural y montañoso- son aquellos en los que tenemos que prestar especial atención a las picaduras de insectos. Anteriormente hablamos de los ubicuos mosquitos, pero hoy vamos a hablar de otro insecto más latoso: las garrapatas.
Las garrapatas son artrópodos cuya supervivencia se basa en parasitar otros seres vivos y alimentarse de su sangre. Para ello “muerden” a su víctima y se anclan a ella, quedando así enganchadas permanentemente. Viven principalmente en el suelo de zonas boscosas y parasitan animales como perros, pero el ser humano puede ser parasitado accidentalmente.
El principal problema derivado de la picadura de garrapata no es que extraigan sangre o que puedan inocular veneno (que no lo hacen), sino que su saliva puede contener organismos patógenos que a la larga pueda causarnos enfermedades. Es por ello imprescindible una prevención adecuada de la picadura y, en el caso de que una nos pique, saber identificarla y quitarla con la mayor destreza e inmediatez posibles.


¿Cómo prevengo la picadura?
Lo esencial es la protección física. Para ello, cubre la mayor parte de tu cuerpo: utiliza manga larga y pantalón largo, y lleva siempre calzado cerrado. Además, puedes utilizar repelentes, siempre que estos estén certificados por las autoridades competentes. Es preferible vestir ropa con colores neutros para no atraer la atención de los insectos y recuerda que llevar ropa clara puede permitir visualizar la presencia de garrapatas en ella. Llevar un sombrero o una gorra en zonas de mucha vegetación también es aconsejable. Por último, evita andar por las zonas de mucho matorral y siempre deberías tender a caminar por caminos establecidos.
Una vez en casa, la ropa directamente a lavar con agua bien caliente y es importante revisar bien tu cuerpo para detectar la presencia de estos artrópodos: ¡la picadura puede ser completamente indolora y que no hayas notado su presencia! Debido a que se encuentran principalmente en el suelo, lo esencial es revisar piernas (tobillos y hueco detrás de la rodilla), pero también es importante echarle un vistazo al cuero cabelludo, cuello, cintura y brazos… ¡en definitiva a todo el cuerpo! Revisa también el cuerpo de niños y animales.

¡Oh, no, me ha picado! ¿Y ahora qué hago?
Que no cunda el pánico: hay ocasiones en las que la picadura es inevitable, por lo que lo principal es que la has detectado y así se podrá extraer. Lo ideal es que el proceso de extracción lo haga personal sanitario cualificado, pero si te encuentras en una situación en la que no puedes disponer de acceso a médicos en unos días, es preferible que te la quites cuanto antes.
Para ello, solo necesitas unas pinzas. No hay que aplicar sobre la garrapata métodos tradicionales como alcohol, vaselina, pintauñas u otras sustancias, ya que la garrapata podría liberar más sustancias tóxicas a la sangre. Con las pinzas, sujeta a la garrapata de los dientes; esto es, sujétala por la cabeza, lo más próximo a la piel posible. De esta manera, evitarás que se queden fragmentos de ella sujetos. Una vez bien firmemente sujeta, se debe estirar lentamente para extraerla, sin hacer movimientos bruscos como de tirón o de giro. Solo tirar lentamente, hasta que se desengancha. La garrapata sigue viva, por lo que recuerda evitar que te pique posteriormente, y retirarla en un recipiente cerrado. En el caso de que quedara algún fragmento de la garrapata todavía en la mordedura, déjalo y no toquitees más la herida: el cuerpo lo expulsará espontáneamente. Una vez retirada la garrapata, lava bien la herida con desinfectante.
Para evitar el desarrollo de enfermedades, es imprescindible estar pendientes durante el mes siguiente de cambios en la coloración de la piel entorno a la mordedura y consultar con tu médico de cabecera si aparecieran.

Dra Urdin

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